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Martha C. Nussbaum

El ocultamiento de lo humano

Repugnancia, vergüenza y ley


notas de prensa

El Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales
Diario de Córdoba - España, 08/07/2012

Martha Nussbaum: Filósofa de lo vulnerable
Revista Filosofía Hoy - España, 01/07/2012

Martha Nussbaum gana el Príncipe de Asturias por conectar la ética y la economía
El Correo - España, 17/05/2012

La filósofa Martha Nussbaum, Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales
El País - España, 16/05/2012

De la náusea física al vómito moral
La Verdad - España, 21/04/2011

Martha C. Nussbaum: una justicia que dignifique
El Nacional - Papel Literario - Venezuela, 01/03/2008

Respeto igualitario
Revista de Libros - España, 01/02/2008

Las fronteras de la justicia
El Mundo - El Cultural - España, 31/05/2007

La justicia de las minorías
La Razón - España, 15/02/2007

El ocultamiento de lo humano. Repugnancia, vergüenza y ley.
Revista electrónica Teoría de la educación - España, 01/12/2006

Sobre las emociones
La Nación - Argentina, 15/10/2006

Política emocional. Entrevista con Martha Nussbaum
Perfil - Argentina, 24/09/2006

La filosofía y los límites de la justicia. Entrevista con Martha Nussbaum
Clarín - Revista Ñ - Argentina, 08/07/2006

título de la nota: El Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales
autor de la nota: Gloria Priego
medio: Diario de Córdoba - España
fecha: 08/07/2012

extracto
Desde la publicación de la concesión del Premio Príncipe de Asturias de las Ciencias Sociales a la filosofa estadounidense Martha Nussbaum, mucho se ha escrito sobre sus innumerables méritos y distinciones, pero quizá se ha incidido menos en el aspecto de su "contribución relevante en beneficio de la humanidad", que, subraya el galardón, ha significado su obra.
Efectivamente, el jurado ha destacado su aportación a las Humanidades y a la Filosofía del Derecho y de la Política, pero poniendo también el acento en su concepción ética del desarrollo económico, de la universalidad de la dignidad humana, en su defensa del papel de las Humanidades en la educación para beneficio de la democracia y en su denuncia de la pobreza como una privación de las "capacidades humanas".
***
Las teorías filosóficas de Martha Nussbaum, en fin, partiendo de pensamientos socráticos y tagorianos, persiguen una anuencia de principios éticos universales como forma de lucha contra la desigualdad y la injusticia; lo que avalan títulos suyos como La fragilidad del bien; Las fronteras de la justicia; El ocultamiento de lo humano; El conocimiento del amor; Sin fines de lucro o El cultivo de la humanidad, entre otros.
***
En definitiva, el merecido galardón otorgado a Martha Nussbaum va más allá de un mero reconocimiento a su importante e internacional producción bibliográfica, categoría académica o influencia intelectual, sino que reconoce fundamentalmente el gran valor de su trabajo en la contribución a mejorar el mundo, a través del comportamiento humano.

título de la nota: Martha Nussbaum: Filósofa de lo vulnerable
autor de la nota: Gabriel Arnaiz
medio: Revista Filosofía Hoy - España
fecha: 01/07/2012

extracto
Si Simone de Beauvoir fue la filósofa por excelencia de los años 40 y 50, Hanna Arendt la de los 60 y 70 y Zambrano la de los 80 y 90 -al menos en nuestro país-, podemos decir que Martha Nussbaum es la filósofa por antonomasia de estas últimas décadas. Pero además, el último Premio Príncipe de Asturias de las Ciencias Sociales no es solo una de las pensadoras más destacadas del momento (junto con Judith Butler, con quien ha polemizado sobre su estilo), sino uno de los filósofos vivos más importantes de Norteamérica (y utilizo el masculino porque incluyo no solo a las mujeres filósofas, sino también a todos los filósofos varones) y una de las referencias imprescindibles de la filosofía contemporánea, junto con Habermas, Vattimo y algunos más.
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Nussbaum ha desarrollado un trabajo innovador en el estudio de las emociones, con implicaciones para la ética y el derecho, y que ha dado como fruto dos obras capitales: Paisajes del pensamiento: la inteligencia de las emociones (Paidós, 2008), que es su obra teórica más ambiciosa, no solo por su extensión -más de 800 pág.- y su interdisciplinariedad (combina aportaciones de la filosofía, la psicología, la neurociencia, la ética, la filosofía antigua, la literatura y la música), sino por el intento de revitalizar una visión estoica de las emociones, es decir, de concebirlas como evaluaciones cognitivas que la filosofía moral debería tener en cuenta; y El ocultamiento de lo humano: repugnancia, vergüenza y ley (Katz, 2006), donde la autora ha usado el conocimiento que ha acumulado sobre las emociones en obras anteriores para aplicarlo al ámbito jurídico.

título de la nota: Martha Nussbaum gana el Príncipe de Asturias por conectar la ética y la economía
autor de la nota: Iñaqui Esteban
medio: El Correo - España
fecha: 17/05/2012

extracto
Si los economistas hubieran tenido un mayor conocimiento de las humanidades, la situación sería distinta: mejor, se entiende, porque habrían entendido que un mayor desarrollo de las capacidades humanas mejora la productividad y el bienestar. Esta es una de las ideas que se deducen de la obra de Martha C. Nussbaum, filósofa estadounidense muy conocida en el ámbito académico, y ahora también por públicos más amplios gracias a la concesión ayer del Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales.
El jurado resaltó cómo Nussbaum "ha abordado el estudio del desarrollo económico y la ética al entender la pobreza como una privación de capacidades humanas, planteamiento que ha tenido una gran repercusión en diversos organismos internacionales".

título de la nota: La filósofa Martha Nussbaum, Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales
autor de la nota: Oviedo
medio: El País - España
fecha: 16/05/2012

extracto
La filósofa estadounidense Martha C. Nussbaum (Nueva York, 1947) ha sido galardonada hoy en Oviedo con el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2012. El jurado ha destacado su contribución a las humanidades, a la filosofía del derecho y de la política y su concepción ética del desarrollo económico.
El acta del tribunal, al que ha dado lectura este mediodía su presidente, el exministro de Educación Aurelio Menéndez, señala que Nussbaum, profunda conocedora del pensamiento griego, es una de las voces más innovadoras e influyentes de la filosofía actual y que sostiene una concepción universal de la dignidad humana y de los derechos de la mujer para superar los límites del relativismo cultural. Según el jurado, las teorías de la filósofa estadounidense se basan en el convencimiento de que quienes entienden de distinta manera lo que es el bien "pueden ponerse de acuerdo sobre principios éticos universales, aplicables allí donde se dé una situación de injusticia o discriminación".
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Profesora actualmente de la Universidad de Chicago, el jurado incide en la labor de Nussbaum como defensora del papel de las humanidades en la educación como elemento imprescindible para la calidad de la democracia y en que ha abordado el estudio del desarrollo económico y de la ética al entender la pobreza como una privación de capacidades humanas, "planteamiento que ha tenido una gran repercusión en diversos organismos internacionales". Esta dimensión ética, añade el jurado, está presente en toda su obra, ya que Nussbaum ha participado activamente en los más importantes debates sociales y económicos de nuestro tiempo.

título de la nota: De la náusea física al vómito moral
autor de la nota: José María Romera
medio: La Verdad - España
fecha: 21/04/2011

extracto
¿Es que la emoción del asco actúa también en el orden inmaterial, o se trata solo de una cuestión de lenguaje figurado, de una metáfora que nos permite expresar de manera gráfica otra clase de disgusto? Algunos estudiosos del fenómeno, como el psicólogo Paul Rozin, consideran que solo se trata de una invasión del pensamiento mágico en esferas que deberían depender del pensamiento racional, invasión favorecida por las tentadoras analogías entre el asco material y el discutible "asco" moral. Otros, aunque reconocen su existencia, consideran que la información que brinda el asco moral carece de validez, bien por ser innecesaria, bien porque resulta inapropiada. Es el caso de Martha Nussbaum (El ocultamiento de lo humano: repugnancia, vergüenza y ley), para quien no es necesario sentir asco ante un asesinato para saber que es moralmente condenable. Pero además de no aportar información moralmente valiosa, agrega Nussbaum, el asco tiende a errar en su diagnóstico porque puede hacer que consideremos "asquerosas" a personas o conductas no inmorales.

título de la nota: Martha C. Nussbaum: una justicia que dignifique
autor de la nota: Nelson Rivera
medio: El Nacional - Papel Literario - Venezuela
fecha: 01/03/2008

extracto
Dos emociones, vergüenza y repugnancia, generan significativas influencias en el funcionamiento de la sociedad, en los intercambios de la vida común y en las prácticas reales del derecho. Figuras problemáticas, la filósofa Martha Nussbaum indaga en El ocultamiento de lo humano, el pernicioso papel que ambas cumplen en el seno de la sociedad liberal.
***
Nussbaum expone siguiendo un método que llamaré de fina tomografía. Nunca da grandes zancadas, ni hace afirmaciones sin el debido sustento (como consecuencia de esto, tanto sus ensayos breves como sus libros son siempre pacientes y extensos). Contra viento y marea, ella ejerce una especie de gallardía pedagógica mientras escribe: recapitula a menudo; trae al texto ejemplos en uso; recuerda los fundamentos de sus afirmaciones; cita cada una de las fuentes, una y otra vez.
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El lector debe estar advertido: la exposición de Nussbaum está siempre ajena a lo unilateral. Metódica infatigable, a lo largo de su investigación considera casos, vertientes, factores y puntos de vista a los que suscribe, ajusta o debate (el libro es, como expresión de vida intelectual, una ofrenda al respeto por las ideas de otros; un moroso hacer de honestidad en el manejo de los argumentos; una lúcida y rigurosa reivindicación del pensador liberal, abierto y permeable, que con genio logra atender de modo simultáneo, tanto a las ideas como a la conformación de lo real).
Su análisis se introduce en escenarios intrincados como la insinuación homosexual, el cortejo lascivo, la pornografía, la necrofilia, los límites posibles de la dignidad, la denigración de negros, árabes, judíos o por razones socioeconómicas o, todavía más espinoso, en hechos derivados de la religión o la cultura, o los casos extremos de crímenes terribles (donde se presentan componentes como violación, mutilación o canibalismo).

título de la nota: Respeto igualitario
autor de la nota: José Luis Pardo
medio: Revista de Libros - España
fecha: 01/02/2008

extracto
En este libro, en el cual la conclusión no importa tanto como la morosidad y el rigor del camino que conduce a ella, la recomendación de Nussbaum es la reconsideración de la definición aristotélica del hombre como "animal político" (...) y la consiguiente reclamación de una política lo suficientemente humana como para revelar, en lugar de ocultar, la fragilidad compartida por todos los mortales y la legitimidad de su necesidad de protección, en la convicción de que el progreso social viene siempre de la mano de aumento de la libertad y de una concepción cada vez más amplia y radical de los principios del liberalismo.

título de la nota: Las fronteras de la justicia
autor de la nota: Manuel Barrios
medio: El Mundo - El Cultural - España
fecha: 31/05/2007

extracto
El ocultamiento de lo humano, critica la apelación interesada que a veces se hace en nuestros ordenamientos jurídicos a afectos básicos como la vergüenza o la repugnancia para establecer criterios de exclusión. Examinando una extensa variedad de casos, Nussbaum argumenta en contra del uso de castigos humillantes para los condenados y avisa del riesgo de favorecer la estigmatización de personas o de grupos vulnerables, ya sean pobres, mujeres o gays, con ese recurso a la vergüenza. El derecho no sólo debe negarse a ello, sino que ha de fomentar leyes que protejan la dignidad de las personas contra tales formas de marginación.
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[...] lo verdaderamente valioso del trabajo de Nussbaum es la manera en que nos enseña a desconfiar de los sueños patológicos de pureza de toda especie. Tanto en la presunta autosuficiencia de una razón desligada de concreciones vitales como en muchos de esos virulentos repudios emocionales no hay sino un insano deseo de ocultar nuestra humanidad. Al pensar derecho y justicia social desde esta imperfección constitutiva, Nussbaum vuelve así a apuntar a lo esencial.

título de la nota: La justicia de las minorías
autor de la nota: Germán Cano
medio: La Razón - España
fecha: 15/02/2007

extracto
El interés que suscita la reflexión de Nussbaum, buena conocedora del mundo clásico, tiene mucho que ver con haber vuelto la mirada al subsuelo helénico para desde allí alumbrar posibles respuestas a los posibles defectos de construcción de la arquitectura política de nuestro presente.
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Frente al escepticismo de la tradición del contrato social, ella aboga a contracorriente por una suerte de optimismo pedagógico, cuya fuente no es otra que su fe en la educación y la influencia cultural a la hora de moldear emociones cívicas como la compasión y la benevolencia.
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Sobre esta dimensión educativa de los afectos dentro del derecho reflexiona justamente Nussbaum en El ocultamiento de lo humano, una obra que sirve de complemento perfecto a las tesis defendidas en Las fronteras de la justicia. Partiendo de la vulnerabilidad humana, según la autora tradicionalmente desatendida en la esfera del derecho, y al hilo de sentimientos tan humanos como la vergüenza, el asco y su relación con la ley, la obra realiza un sugerente recorrido por aquellas emociones que puedan servir como fundamentos psicológicos del planteamiento liberal sui generis que ella defiende; un liberalismo "que valora la libertad tanto como la igualdad, el espacio para la creatividad humana tanto como las condiciones materiales de la vida decente para todos".

título de la nota: El ocultamiento de lo humano. Repugnancia, vergüenza y ley.
autor de la nota: Joaquín García Carrasco
medio: Revista electrónica Teoría de la educación - España
fecha: 01/12/2006

extracto
La autora demuestra a lo largo del libro que las emociones no son irracionales, sino que se encuentran atadas al pensamiento, especialmente a aquellos que versan sobre lo que más importa en el mundo. Sin ellas, es imposible establecer la estructura axiológica de la convivencia, o justificar y aplicar la ley, están embutidas en el criterio moral.
***
Me atrevería a afirmar que M. Nussbaum en esta obra continua un trabajo de fenomenología de las emociones. Se interroga acerca de su estructura, de sus contenidos enhebrados al pensamiento y del rol que juegan en la práctica de la vida humana.

http://www.usal.es/teoriaeducacion
Vol. 7 nº 2, diciembre 2006

título de la nota: Sobre las emociones
autor de la nota: Ana María Vara
medio: La Nación - Argentina
fecha: 15/10/2006

extracto
Miedo, vergüenza, gratitud, rencor ¿son impulsos irracionales o están vinculados con nuestra comprensión de las situaciones? ¿Son universales o cambian con las culturas? ¿Hay emociones "correctas" (es decir, las razonables considerando las circunstancias) o ésa es una construcción del derecho para justificar las desigualdades y sostener el statu quo? ¿Las emociones se aprenden? Si es así, ¿pueden "desaprenderse" las emociones "equivocadas", desviadas de la norma social o deletéreas para la vida comunitaria?
Nussbaum explora estas preguntas estableciendo relaciones, fundamentalmente, entre la filosofía y el derecho. Un nudo fuerte de su reflexión es el problema de cuándo un asesinato puede ser considerado homicidio simple, culposo o legítima defensa en relación con el estado emocional de su autor. Explora entonces las circunstancias, la jurisprudencia, las ideas implícitas puestas en juego en casos judiciales recientes en los Estados Unidos. Su análisis es, a la vez, sutil y situado. Una mujer golpeada que mata a su marido mientras duerme ¿puede ser exculpada? Un hombre que se siente agraviado al cruzarse con una pareja de lesbianas haciendo el amor y las ataca ¿puede alegar emoción violenta?
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Nussbaum propone aceptar la realidad básicamente finita e imperfecta de la vida humana, un reconocimiento que resulta difícil a una sociedad altamente tecnologizada y controladora como la norteamericana actual. Su posición queda especialmente clara cuando habla de la discapacidad. Reclama alcanzar "una concepción política de la persona que encuentre sentido en el hecho de que todos tenemos cuerpos mortales que se descomponen y que todos tenemos necesidades y somos discapacitados de diversa forma y en grados diferentes".
Parece volver así a sus primeros trabajos sobre los filósofos estoicos, pero con una mirada atravesada por los pliegues, las asperezas, las minucias y abismos del siglo XXI. En síntesis, Nussbaum avanza en un trabajo profundo y articulado que constituye, simultáneamente, una aguda reflexión sobre nuestro presente contingente y nuestras contingencias eternas.

título de la nota: Política emocional. Entrevista con Martha Nussbaum
autor de la nota: Cecilia Macón
medio: Perfil - Argentina
fecha: 24/09/2006

extracto
- En El ocultamiento... utiliza ejemplos de la psicología como fundamento para algunos de sus argumentos. ¿Es legítimo usar hechos como principios para el razonamiento filosófico?
- Todos los argumentos filosóficos usan premisas factuales: después de todo, tenemos que conocer el mundo en que vivimos, lo que son los hechos básicos científicos, económicos y psicológicos. No creo que uno pueda extraer conclusiones normativas éticas de premisas factuales sin el agregado de premisas éticas normativas. Pero también hay premisas normativas éticas en mis argumentos, relativas a la importancia de igual respeto por la dignidad humana.
- En sus últimos libros, el rol de las emociones en la teoría política parece ser esencial, ¿cómo impacta esto en el diseño de políticas públicas?
- Creo que las emociones son esenciales, pero no cualquier emoción. Así que necesitamos una buena teoría política que nos diga cuáles son nuestros objetivos. Sólo así podremos imaginarnos cuáles emociones serán necesarias para apoyar esos objetivos y entonces imaginar cómo podemos impulsar a las personas a sentir emociones de ese tipo -por ejemplo, compasión por la pobreza de las personas que viven en países en desarrollo.
***
Vergüenza y repugnancia
Hay un mandato primario: aceptar nuestra radical vulnerabilidad. A lo largo de El ocultamiento de lo humano, su nuevo libro (publicado en la Argentina por la editorial Katz), Nussbaum muestra el modo en que someterse a esta premisa a la hora de construir la vida pública ayuda a garantizar un mejor funcionamiento de la ley.
Ya otros libros de esta filósofa estadounidense - Agitaciones del pensamiento, El conocimiento del amor- se habían encargado de recuperar el rol político de las emociones. Pero en este caso se trata de señalar que no todas las emociones son iguales: la repugnancia y la vergüenza deben ser extirpadas.
El esconder una pretensión de invulnerabilidad atada a cierta obsesión por la contaminación y la imperfección humanas nos lleva al abismo.
Así, el juicio a Oscar Wilde, el debate sobre responsabilidad colectiva en el Holocausto o las habituales disputas feministas sobre pornografía sirven para advertir sobre sus devastadoras consecuencias.

título de la nota: La filosofía y los límites de la justicia. Entrevista con Martha Nussbaum
autor de la nota: Ivana Costa
medio: Clarín - Revista Ñ - Argentina
fecha: 08/07/2006

extracto
Reconocida como una de las mentes más lúcidas del pensamiento actual, la norteamericana Martha Nussbaum bucea en la historia de la ética antigua y moderna para iluminar dilemas actuales. Los límites de nuestro derecho sobre los animales, la ineficacia del liberalismo para garantizar la justicia en un mundo lleno de inequidades y el uso político de las emociones son algunos temas de esta charla.
***
En 1993, el fotógrafo Steve Pyke hizo un bello libro de retratos de filósofos. Setenta y nueve pensadores fundamentales del siglo XX, entre ellos Hans Georg Gadamer, W.V. Quine, John Rawls, Paul Ricoeur, Donald Davidson, Jacques Derrida y Karl Popper, explican en ese libro qué es para ellos la filosofía. Allí también fue retratada Martha Nussbaum -ya entonces era evidente su talento-, y cuando se le pidió que definiera su oficio, ella respondió con una cita de Epicuro: "La filosofía es una actividad que utiliza el razonamiento y la argumentación rigurosa para promover la eudaimonía"; es decir,"para promover la felicidad" o "la plenitud de la vida". La obra de Nussbaum ha sido fiel a este ideal helenístico que concibe la práctica de filosofar como "un arte comprometido en la lucha contra la desdicha".
Dedicada inicialmente a la historia de la filosofía antigua, sus primeros libros analizan la tragedia en relación con la filosofía (La fragilidad del bien), así como la ética y la estética aristotélica, estoica y epicúrea (La terapia del deseo, El saber del amor, Justicia Poética). Pero la voz del pasado aparece en ellos como inspiración argumentativa y como espejo en el que se proyectan dilemas actuales. Hoy Profesora Emérita de Ley y Etica en la Universidad de Chicago, vinculada activamente con programas internacionales, como el Instituto Mundial para la Investigación del Desarrollo Económico de la ONU -uno de sus fundadores fue su pareja, el Premio Nobel Amartya Sen-, Nussbaum se dedica hoy, sobre todo, a discutir aspectos de la justicia social (Sex and Social Justice), el feminismo (Women and human development) y el uso de las emociones -vergüenza, asco, ira- como argumentos legales o judiciales: tema de El ocultamiento de lo humano, que ahora se publica en la Argentina. Su libro más reciente, Frontiers of Justice, todavía no traducido, es un intento por avanzar más allá de las dificultades del liberalismo político -de quien John Rawls es figura rectora- y encontrar nuevos argumentos para hacer frente a la injusticia y a la inequidad en el ámbito internacional, en relación con los discapacitados y con los "animales no humanos".
Uno podría pensar que una aspiración como la que Nussbaum expresa al comienzo de su libro La terapia del deseo: que "la filosofía misma, sin dejar de ser lo que es, cumpla también funciones sociales y políticas que aporten algo al mundo mediante la aplicación de sus métodos y técnicas característicos" es de una gran inocencia, casi una falta de profesionalidad. La especificidad técnica del saber filosófico actual -podría uno pensar, desde una concepción más bien endogámica- no tiene nada que ver con los mecanismos directos por los que se lucha contra la desdicha personal, social o política. Sin embargo, Nussbaum no está reivindicando una lógica multidisciplinaria, transversal o heterodoxa.
Ella forma parte de una tradición del pensamiento positivista liberal, que analiza las concepciones de la vida en términos de buenas o malas, justas o injustas, mejores o peores. Y partiendo de la historia de la ética -entendida no como historia de las doctrinas sino "como la historia de las prácticas de argumentación e interacción psicológica con vistas al cambio personal y social"-, ella discute los problemas en el llano. La educación de las mujeres musulmanas, el trabajo esclavo en las multinacionales, la internacionalización de la justicia, la protección de la pornografía o la legitimidad de "torturar" al ganado. Claro que es muy difícil no preguntarse si, en el tránsito de los textos antiguos hasta los argumentos y sentencias de los jueces norteamericanos, por discutir en el llano los dilemas actuales -lo que la obliga a argumentar sesuda y tenazmente contra reflexiones a veces recalcitrantes o insólitas-, la filosofía de Nussbaum no ha perdido parte de su brillo singular.
***
La emoción y la ley
- En su ensayo El ocultamiento de lo humano afirma que el asco proviene del deseo humano de no ser animales, un "deseo irracional". Pero podría ser muy racional: cuando rechazamos la ley de la fuerza y el canibalismo, o cuando negamos que el género tenga que ser estigma en la vida social deseamos racionalmente no ser animales.
- Por supuesto, somos una especie animal y la prohibición del canibalismo exige conciencia de esa diferencia; para mí no es gran cosa porque estoy en contra de comer animales y me parece que mejor sería no mirar esa diferencia específica con tanto interés. No deberíamos olvidar que también somos una clase de animal. Yo creo que el asco ilustra el deseo de negar que tenemos cuerpos mortales que generan basura, por ejemplo. Muchos textos con los que discuto dicen: "Los hombres son pura razón y sólo las mujeres (o los negros, u otros grupos) son seres corpóreos". Y quiero hacer manifiesta esta irracionalidad. No me preocupa el asco que proviene de un objeto primario -heces o cadáveres- sino otra forma de asco, más ideológica: el asco que proviene de sólo pensar en algo, un asco más indirecto, porque siente repulsión por el pensamiento de algo que simboliza lo que nos produce asco, donde se cuelan fácilmente formas de sexismo y racismo.
- La ira es una emoción mucho más constructiva y legítima, dice, porque responde a las inequidades. En Frontiers of Justice señala también el papel de la protesta airada: "la protesta es el único mecanismo que puede dirigir la atención hacia los problemas morales más urgentes". ¿Hasta qué punto es legítimo el uso de la ira en el terreno de la justicia transnacional?
- La ira puede ser mal conducida, claro, pero si está fundada en creencias correctas es una emoción muy razonable. Uno tiene que estar seguro de que ve correctamente lo que está ocurriendo; puedo estar equivocada respecto de una persona, de un hecho, o porque estoy sobreestimando la importancia de algo. En los Estados Unidos, los ricos sienten ira y protestan porque tienen que pagar más impuesto a las ganancias que los pobres, pero su protesta no es legítima. Ahora, ¿qué hacemos con la ira? Recientemente estuve escribiendo sobre Martin Luther King Jr. y su uso de la retórica política: él era muy bueno para proyectar emociones -entre ellas, la ira- en su auditorio; pero a la vez estaba comprometido con los métodos no violentos en la línea de Gandhi, y lo hacía saber. No creo que cualquier uso de la violencia sea incorrecto (Martin Luther King, tampoco), pero creo que un movimiento de protesta en democracia es, probablemente, muy mala idea. La violencia está justificada en la revolución contra un poder colonial, pero no en la mayoría de las protestas en los países democráticos.
- El derecho de protesta de los movimientos de desocupados es precisamente un debate pendiente en nuestro país.
- La violencia es el último recurso. Durante la Depresión, Franklin Roossevelt enfrentaba la posibilidad de una rebelión violenta, pero respondió a las protestas con programas efectivos. Pero un gobierno debe tener una respuesta eficaz, si no la gente no se va a sentar a esperar.
- Usted traza una analogía entre la pornografía, que refuerza los estereotipos de misoginia, y cierta literatura antisemita. ¿Cuál sería el ideal de "protección" para la pornografía y las expresiones antisemitas?
- Esa es una de las áreas en las que cada país debería adoptar las propias normas de acuerdo con su historia y tradición. En Alemania no se puede publicar o exhibir literatura antisemita, ni organizar partidos antisemitas pero la sociedad norteamericana está, acostumbrada a la protección del derecho de expresión; cuando un grupo antisemita quiso marchar en un barrio judío, la Corte consideró que estaba en su derecho. En EE.UU. hay antisemitismo, pero no es el que hay en Alemania; por eso Alemania hace bien en sostener una política mucho más restrictiva.
- ¿Qué opina de la condena a tres años de prisión, en Austria, para el historiador británico David Irving, que niega la existencia del Holocausto?
- Me parece que Alemania y Austria, por su horrible historia, hacen bien en tener leyes más restrictivas, que no funcionarían en EE.UU. El nazismo es un peligro constante en todas partes. Fíjese si no en la violencia contra los judíos en Alemania.
- Y en Francia, también.
- Por cierto. Alemania es una historia con final feliz, porque ya no hay partidos antisemitas con poder, pero sí hay en Francia. Si miramos Alemania y Francia, tal vez sí necesitamos restricciones porque -quién sabe- quizá sin ellas habría un rebrote nazi.
***
Fronteras de la justicia
- En sus críticas al contractualismo de Rawls, llaman la atención sus buenos argumentos para reconsiderar, contra toda la tradición secular, las apelaciones de Grocio o Pufendorf a la ley natural como base más sólida para la justicia internacional.
- Quisiera aclarar que mi reivindicación de la ley natural retoma el estoicismo griego y romano y la tradición protestante que desciende de allí, en Grocio, Kant y otros. Es muy diferente del intento del catolicismo por reflotar una cierta política basada en la ley natural.
Mi posición es diversa en tema y contenido, y también porque insiste en que estos principios morales son parte de una sociedad liberal que distinguió entre la concepción política y las visiones con las cuales los seres humanos deciden vivir su vida. Retomo la distinción que traza Rawls en su gran Liberalismo Político entre una doctrina política y una doctrina comprehensiva. Digo sólo que necesitamos ciertos principios morales como base para una vida política en conjunto. El interés nacional no puede ser base suficiente para las relaciones internacionales. Por lo tanto, creo que coincido con Grocio en cuanto a la moralidad que necesitamos discutir entre las naciones. Por supuesto, esta discusión se entiende en un modo liberal y no "realista".
- La "dignidad humana" es un criterio no religioso pero sí filosófico, establecido más allá de cada vida humana, sobre el cual se supone que el estado liberal tampoco debería pronunciarse.
- Bueno, si lo que quiere decir es que tiene cierta estabilidad, entonces sí. No pensamos que sea un acuerdo de corto alcance. Buscamos una pauta que tenga larga vida y estabilidad en la historia. Pero no creo que esté más allá de la vida humana: se supone que tiene que identificar notas muy comunes y duraderas acerca de la vida sobre cuya importancia estemos de acuerdo.
***
Animales y humanos
La reflexión sobre los diversos niveles de sensibilidad o "racionalidad" que adscribimos a los animales no es una novedad en la historia de la filosofía ni patrimonio de ninguna corriente. Derrida, Buber, Levinas, Nussbaum, Sorabji, Singer, entre muchos otros, reflexionaron al respecto. Pero sí se volvió un tema recurrente, como una deriva, una vía obligada del racionalismo, en la que se entrecruzan, a veces contradictoriamente, las aspiraciones altruistas y egoístas del pensamiento secular. ¿Deberíamos defender el derecho de las vacas o el de los productores ganaderos de los países pobres? ¿Exigimos el "desarrollo de la vida ética" de los pollos y defendemos el derecho de negárselo a un feto? Nussbaum dedica parte de su más reciente ensayo a mostrar por qué los "animales no humanos" son "sujetos éticos", "sujetos de justicia". Uno de los puntos más altos de su análisis histórico del problema es la referencia a la legislación británica que, en el siglo XVIII, impedía a los carniceros y a los médicos formar parte de los jurados, por su inconmovible familiaridad con la muerte.
- Me resulta difícil ver qué niveles de racionalidad o de vida sensible deberíamos adjudicar a los animales como para considerarlos sujetos éticos (así como hallar un criterio válido para ello). Tampoco veo la importancia de insistir en el tema cuando el acuerdo sobre los derechos humanos es tan precario.
- Déjeme contestar a su última observación. Creo entender que su posición es que deberíamos esperar a que los derechos humanos estuvieran en mejor estado antes de enfocar los otros derechos. Muchas veces encuentro esta resistencia en el mundo en vías de desarrollo. Sin embargo, nunca diríamos "Los derechos de las mujeres no están muy bien reconocidos pero esperemos hasta que los derechos de los hombres estén totalmente asegurados". No pensamos así porque creemos que los derechos funcionan como un sistema integrado, y no podríamos sostener nuestra integridad como defensores de los derechos humanos si no apoyamos los de todos. De los derechos de los animales pienso lo mismo. Si realmente estamos en contra de infligir dolor y sufrimiento y contra la tortura, y todos los días comemos carne que proviene de criaderos de ganadería intensiva, que incluyen tortura física de los animales, creo que hay un problema. El dolor de una vaca no es distinto del de un ser humano. Si dijera "Tráiganme un buen argumento que admita que las vacas pueden ser torturadas y los hombres no", creo que la mayoría no lo encontraría. En cuanto a qué niveles de vida sensible buscamos, depende de qué prácticas nos preocupan. En la ganadería intensiva un problema está dado por la necesidad de movimiento del animal. Observando la vida de cada especie, vemos que para su desarrollo es frustrante vivir encerrado en un cajón toda su vida. La capacidad de voto, en cambio, es una función compleja que está fuera de la capacidad del animal no humano. En cada caso deberíamos pensar qué clase de sensibilidad está comprometida. En el libro discuto también algunas cuestiones complejas alrededor de los seres humanos con severas discapacidades; creo que deberían tener una especie de guardianes de sus derechos. Y lo mismo para los animales: guardianes que protejan sus derechos y exijan aplicación de las leyes.
- Si su punto de partida es la condena del comer carne no hace falta que la filosofía empiece a establecer guardianes.
- No es el punto de partida sino la conclusión de un argumento. Peter Singer y Jeremy Bentham dicen -y estoy de acuerdo- que si se mata a los animales sin dolor, al cabo de una rica y buena vida, no siempre debería estar mal el matarlos. Coincido con Singer y Bentham en que los animales no prevén el futuro como el ser humano, y la diferencia es relevante. De hecho, yo como pescado, pero no carne; porque creo que la calidad de vida del animal y falta de dolor en su muerte son cruciales. El problema es que la industria alimentaria no cree en estas distinciones sino sólo en cuánto gana con el criadero de cerdos, pollos y vacas.
- Bueno, también hay cría intensiva de peces...
- Pero el pescado tuvo una buena vida, nadando por ahí. Se lo puede matar sin infligir dolor. También me parece que en la investigación neurológica sobre los peces es claro que no tienen capacidades cognitivas complejas para forjar proyectos que la muerte venga a frustrar, cosa mucho menos clara en las vacas.
- En relación con esto, me gustaría conocer su opinión sobre el estatuto del feto, o del niño no nacido. ¿Deberíamos considerarlos sujetos cuya capacidad de vida ética debería ser desarrollada y protegida o no?
- Es una pregunta muy dura. Hay una diferencia crucial entre el feto y el animal no humano: el feto es totalmente dependiente del cuerpo de otra criatura individual, su madre. Y a veces la vida de la madre corre riesgos para llevar a término el feto. También hay casos en que no consintió en tener ese feto (violaciones o cuando no se tiene acceso gratuito a los métodos anticonceptivos). Así que pienso que si viviéramos en una sociedad en la que no hubiera violación, ni sexo coercitivo en el matrimonio, y anticonceptivos gratis (son muy caros en EE.UU.) y educación sexual, entonces podríamos empezar a ver el problema de qué deberíamos decir de la mujer que voluntariamente concibe un niño y luego quiere abortar. La mayor parte de los abortos no son de este tipo. Por otra parte, una de las causas más grandes de muerte de mujeres en el mundo es el aborto selectivo en países en los que antes se mataba a las bebas o se las dejaba morir negándoles la comida. En India es un problema terrible, y creo que el aborto selectivo debe ser ilegal. Algunas feministas en India creen que la única manera es restringiendo, en general, todos los abortos; yo espero que no sea así. Pero tampoco se puede decir "Aborto a demanda para todo el mundo" porque sería malo para las mujeres en todo el mundo.
- ¿Es correcto estar en contra del aborto selectivo y no del aborto de hombres y mujeres?
- Hay diferentes posiciones que podría uno defender. Uno podría decir que las únicas buenas razones para el aborto son el riesgo de la madre, la violación o el no consentimiento. Es una posición muy coherente siempre que tengamos acceso subsidiado a los anticonceptivos. Otra posición es que podemos admitir el aborto a elección, en la primera parte del embarazo, siempre que no sea un aborto selectivo. Sería una posición perfectamente buena.
- Un feto es totalmente dependiente de la madre, decía. Su defensa de los derechos de los discapacitados focaliza su dependencia respecto de toda la sociedad, pero en el análisis del aborto, el punto de vista ya no es el del ser dependiente.
- Creo que ese punto de vista no está en absoluto ausente del debate; de hecho, se lo utiliza emocional y engañosamente: los religiosos traen esas fotos de fetos sugiriendo que son efectivamente bebés y no se preocupan por el costo de la madre. En cada caso tenemos que preguntarnos qué está en juego y, sobre todo, si hay una diferencia entre vida potencial y vida que tiene reales posibilidades de una vida separada.

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